El bueno, el estudio y el cine

Queridos lectores de Alikindoi, con el artículo de hoy comenzaré mi colaboración en esta revista y blog digital. En estos artículos, que estarán dedicados principalmente al mundo de la música, intentaré contaros anécdotas y curiosidades de músicos, cantantes, temas musicales e incluso de portadas de discos. Para hacer más amena la lectura, al inicio de cada uno de los artículos os recomendaré un tema musical que estará relacionado en cierta manera con el contenido, para esta ocasión he elegido el siguiente tema:

 

Love Theme From “Cinema Paradiso” (Arr. by Nikoloz Rachveli for Violin, Cello and Orquesta)

Ahora que ha comenzado levemente a sonar el violín de nuestro tema, nos vamos a trasladar a Roma, concretamente al barrio de Parioli, un barrio que durante el régimen fascista fue residencia de muchos funcionarios de alto rango del propio régimen y que actualmente se caracteriza por acoger a la clase alta de la ciudad y a varias embajadas extranjeras. Ahora que hemos llegado a Parioli, nos dirigiremos a la plaza Euclide, lugar donde se encuentra la imponente iglesia parroquial del Sagrado Corazón de María, en los sótanos de dicha iglesia encontraremos a nuestro primer protagonista, me estoy refiriendo a los estudios Forum de Roma.

 

 

Algunos de los que han tenido el privilegio de acceder al interior de estos estudios, se refieren a ellos como “el templo del sonido”. Cuando se fundaron en 1970, lo hicieron con el nombre “Ortophonic” y sus fundadores fueron cuatro compositores: Armando Trovajoli, Luis Bacalov, Piero Piccioni y nuestro segundo protagonista del artículo, el genio, Ennio Morricone. Las paredes de estos estudios han visto pasar a grandes grupos y cantantes desde su creación, por ejemplo, Duran Duran, Vangelis, Placido Domingo, Rafaella Carrà, Andrea Bocelli o Zucchero, por citar a algunos. Pero si algo caracteriza y define a los estudios Forum con un toque especial, es que los ingenieros de sonido los crearon especialmente para acoger grandes conjuntos sinfónicos, por eso este estudio ha estado íntimamente ligado al mundo del cine ya que ha sido el lugar donde se han compuesto grandes bandas sonoras “Nuovo Cinema Paradiso”, “Los odiosos ocho” o “Érase una vez en América”.
Morricone, que falleció con 91 años, tuvo una carrera más que productiva, llegando a componer más de 500 bandas sonoras. Durante su carrera logró dos Oscar (uno de ellos honorífico, «por sus magníficas y polifacéticas contribuciones en el arte de la música del cine»), tres globos de oro (fue nominado en ocho ocasiones a mejor banda sonora), seis premios Bafta, dos premios Grammy, entre otros tantos premios. Una curiosidad del señor Morricone que muchos probablemente no conozcan, es que además de adorar el cine, le encantaba el fútbol y el ajedrez (“De no haber sido compositor, me hubiera gustado ser jugador de ajedrez, pero de alto nivel, alguien capaz de competir por el título mundial” comentó Morricone en una entrevista para la revista de la Federación Internacional de Ajedrez), era seguidor de la Roma (cuando falleció, el club hizo sonar en la previa del partido alguna de sus bandas sonoras, además de sacar una camiseta con el mensaje “Gracias, maestro”).
El primer profesor musical de Ennio fue su padre, que era trompetista profesional, le enseñó a interpretar partituras y a tocar varios instrumentos. Con seis años ya había compuesto sus primeras partituras. Cuando cumplió doce años Ennio se matriculó en la Academia Nacional de Santa Cecilia para aprender a tocar la trompeta, su instrumento predilecto en aquel momento. El programa académico de Santa Cecilia duraba cuatro años, Ennio lo completó en seis meses. Durante ese tiempo aprendió a tocar la trompeta, componer música y a dirigir coros. Durante los años 50 y 60, Morricone enfocó su obra a un estilo más pop, dedicándose a realizar arreglos para los temas de Jimmy Fontana, Rita Pavone o algunos otros cantantes punteros de la época, uno de sus temas pop más exitosos fue “Ogni Volti” de Paul Anka (se vendieron más de tres millones de copias a nivel mundial y un millón sólo en Italia).
Como dije anteriormente, la carrera del genio italiano fue muy amplia y con muchos logros, pero claro, todos no iban a ser números unos y premios, en 1978 le encargaron que hiciera el canción oficial del mundial de fútbol de Argentina y según algunos, la canción que el italiano firmó era una charanga más propia de una banda musical que de un compositor de su calidad. Por aquel tema instrumental de apenas tres minutos, muchos le acusaron de no haberlo dado todo.

 

Morricone continuó trabajando incansablemente junto a grandes realizadores como Terrence Malick, Brian de Palma o incluso Tarantino. Con este último forjó una gran amistad y lo intentó contratar para componer la BSO de “Malditos Bastardos” pero no fue posible. Más tarde, en 2012, compuso el tema “Ancora Qui” para Django Unchained y finalmente colaboraron juntos en “Los odiosos ochos” (2015), logrando su único Oscar.
El genio nos dejó el 6 de Julio de 2020 y siempre lo recordaremos por su aportación musical al mundo del cine.

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